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LOS NOMBRES DE DOMINIO

NATURALEZA JURÍDICA Y COLISIÓN CON DERECHOS DE PROPIEDAD INDUSTRIAL

¿Qué es un nombre de dominio?

A grandes rasgos, el nombre de dominio es el nombre único y exclusivo que se le asigna a una página web en Internet. Este nombre de dominio estará formado por un grupo de letras, acrónimos o palabras. Estos nombres de dominio constituyen un activo muy importante, realizando una función distintiva de los productos o servicios, especialmente en operaciones de comercio electrónico o con fines meramente publicitarios.

Los dominios se clasifican en tres grandes grupos:

El primer nivel está formado por los dominios genéricos, que se diferenciarán por el uso o destino que se les otorga (por ejemplo .com o .org, en referencia a sitios web comerciales y organizaciones, respectivamente), y los dominios territoriales, usados por marcas, organizaciones o corporaciones, donde se representa el país (en el caso de España .es).

El segundo nivel se encuentra directamente a la izquierda del dominio de primer nivel y es la parte que normalmente identificará el nombre de la marca, la organización o la persona del sitio (en www.alonsoevole.com, alonsoevole es el dominio de segundo nivel).

El tercer y último nivel son aquellos que mezclan un dominio genérico con un dominio territorial (.org.es).

Derechos sobre nombres de dominio en España

Para la solicitud y asignación de un dominio de segundo nivel con el código de país en España (.es) se encuentran legitimadas las personas físicas o jurídicas, y las entidades sin personalidad jurídica que tengan o mantengan vínculos con nuestro país.

En relación con la naturaleza del derecho, el nombre de dominio constituye un derecho de mero uso o utilización, por tanto, no incluido en los derechos de propiedad industrial, confiriendo a su titular únicamente el derecho de uso. Así se confirma por el Plan Nacional de nombres de dominio de Internet, cuando establece que la asignación de un nombre de dominio confiere el derecho a su utilización a efectos de direccionamiento en el sistema de nombres de dominio en Internet.

Con la asignación de un nombre de dominio al titular, se confiere el derecho de uso sobre el mismo. Para la asignación, se realiza por la autoridad competente una comprobación previa, verificando que no se encuentra en la lista de términos prohibidos o reservados.

La autoridad de asignación suspenderá de forma cautelar o cancelará los nombres de dominio cuya redacción pueda vulnerar derechos de Propiedad Industrial de terceros.

Colisión del nombre de dominio con derechos de Propiedad Industrial

El nombre de dominio comporta una función identificativa y distintiva de los productos o servicios, y por tanto puede ser origen de conflicto con signos distintivos protegidos por derechos de Propiedad Industrial.

No es infrecuente que en los nombres de dominio aparezcan signos muy similares a aquellos que pueden constituir marcas o nombres comerciales, protegidos por la Propiedad Intelectual. En estos casos, y según lo establecido en la Ley de Marcas, el titular de una marca registrada, que ostenta un derecho de exclusiva, puede prohibir a terceros la utilización en el tráfico el signo marcario en redes de comunicación telemática y como nombre de dominio si se ha realizado sin su consentimiento.

Para que el titular del derecho de Propiedad Industrial pueda ejercer su derecho a prohibir, la ley requiere que el tercero haga uso en el mercado del signo distintivo, que esta utilización lo sea en el tráfico económico y con la función distintiva de servicios o productos, o de actividades comerciales propias. Además, entre el nombre de dominio y la marca o nombre comercial debe existir identidad de signo y de los productos o servicios. Para el supuesto de darse una sola identidad, que esta semejanza pueda ocasionar un riesgo de confusión. En el caso de que la marca sea renombrada o notoria, que el nombre del dominio se utilice para la obtención de un aprovechamiento o conlleve menoscabo del carácter distintivo o la notoriedad de la marca.

En cuanto al nombre de dominio, también puede suceder que este nombre llegue a ser ampliamente conocido entre el público, y que por ello se convierta en objeto de registro por terceros para utilizarlo en su provecho. En este caso, el titular del nombre de dominio no queda amparado por un derecho de propiedad industrial, no pudiendo oponer el derecho de exclusiva que si otorgan estos derechos a su titular. En cambio, puede oponerse a la pretensión de registrar el nombre de dominio por un tercero, pues no podrán ser objeto de registro los signos que identifiquen para la generalidad del público, a una persona distinta del solicitante. Además, podrá acogerse a la causa de nulidad de la marca o nombre comercial siempre que demuestre que el tercera ha inscrito la misma actuando de mala fe.

Post Author: Alonso & Évole